4:59
Ahora Mando Yo
🎧 Escúchala y guárdala en Spotify: https://open.spotify.com/intl-es/arti...
Esta no es una historia inventada. Es la mía.
Hubo un tiempo en el que para ser feliz bastaban un balón, unos tazos, la consola encendida o unas monedas para el futbolín y las máquinas recreativas. Madre mía, qué partidas al Metal Slug 2. Bajábamos a la calle hasta que nuestras madres gritaban nuestros nombres desde la ventana. Los veranos en el pueblo eran pura magia y todavía no sabíamos que algún día daríamos cualquier cosa por volver allí.
Después crecimos. Y crecer no siempre fue bonito.
Llegaron los errores, la soledad y esas caídas de las que tienes que levantarte sin que nadie se haya dado cuenta. AHORA MANDO YO nace de todo eso. De recordar de dónde vengo para decidir hacia dónde quiero ir.
Para el niño que fuiste. Y para el adulto que decidió no rendirse.
💬 Quiero leerte: ¿Qué recuerdo de tu infancia te gustaría poder vivir una vez más?
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
📱 Sígueme en Instagram: / rondillarockyrumba
📱 Sígueme en TikTok: / rondillarockyrumba
Suscríbete para acompañarme en este camino de rumba, rock urbano e historias reales.
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
📝 LETRA ESTRIBILLO:
Ahora mando yo, llevo yo los mandos.
Si la vida aprieta fuerte, ya no bajo la mirada.
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
✍️ Letra y concepto original: Rondilla Rock y Rumba
🎵 Producción musical generada y asistida con Suno
🎙️ La canción incluye partes creadas a partir de mi voz original y modificadas mediante Suno Studio
✅ Sin samples no autorizados ni imitación de artistas.
#AhoraMandoYo #RondillaRockYRumba #RumbaRock #Nostalgia90s #RockUrbano #SuperacionPersonal #Nacienel87
Más de Rondilla Rock y Rumba
Letra de la canción
Ahora mando yo, llevo yo los mandos, si la
vida aprieta fuerte, ya no bajo la mirada. Ahora
mando yo, con el niño que fui al lado,
antes jugaba a tener vidas, hoy peleo por lo
ganado. Nací en el ochenta y siete, con guantes
de portero y sueños de juguete, con las rodillas
negras de parar tantos balones y veranos en el
pueblo que parecían canciones. Tenía cinco duros y el
mundo en los bolsillos, gastando en recreativos la paga
del domingo, cambiando cromos repes, tazos en el bordillo,
como si aquellos tesoros decidieran mi destino. Fui Goku
sobre su nube, Oliver con balón, la Mega Drive
encendida, mi reino en el salón, la merienda en
una mano, la calle por misión, y el tiempo
detenido en mitad de una canción. Mi madre en
la ventana con la cena casi puesta, "¡Sube ya,
que es tarde!", sonando por La Alberca, y yo
mirando al cielo sin quererla oír, porque entonces ser
feliz era no querer subir. Y sin darme cuenta
pasó la edad dorada, la vida puso normas, la
calle puso trampas, dejé de ser aquel niño que
no temía a nada, y empecé a hacerme fuerte
aunque por dentro temblaba. Ahora mando yo, llevo yo
los mandos, si la vida aprieta fuerte, ya no
bajo la mirada. Ahora mando yo, con el niño
que fui al lado, antes jugaba a tener vidas,
hoy peleo por lo ganado. Luego llegó el instituto
con sus guerras internas, las primeras cicatrices que no
se ven por fuera, querer ser uno más, aunque
no supieras cómo, y aprender a sonreír aunque te
sintieras solo. Fui Goku sin nube, Oliver sin balón,
las risas en la espalda, la mirada en un
rincón, los veranos más lejos, la calle sin color,
y preguntas que por miedo me guardaba en un
cajón. Fui noches en la calle, bancos llenos de
dudas, algún cigarro a medias, llamadas inoportunas, la cabeza
en mil sitios, la mirada en la luna, queriendo
hacerme grande mientras todo se derrumba. Notas falsificadas, fui
mentira sostenida, y encontré en un ordenador una salida,
fui orgullo mal curado, fui rabia contenida, pero algo
dentro me decía: “levanta todavía”. Y me caí unas
cuantas, pero nunca del todo, aprendí que algunas batallas
se ganan solo, que nadie te rescata si no
pides socorro, y que el barro también enseña cuando
sales del lodo. Ahora mando yo, llevo yo los
mandos, si la vida aprieta fuerte, ya no bajo
la mirada. Ahora mando yo, con el niño que
fui al lado, antes jugaba a tener vidas, hoy
peleo por lo ganado. No quiero rebobinar, ni volver
a ser quien era, solo abrazar al chaval que
sobrevivió a su manera. Decirle: “lo hiciste bien, aunque
nadie lo entendiera, todo lo que te dolió también
te puso en pie de guerra”. Hoy tengo llaves
propias y facturas en la mesa, menos tiempo para
juegos, más verdad en la cabeza, pero sigo siendo
aquel que no se rinde tan deprisa, el que
guarda una peonza como quien guarda una sonrisa. Ya
no tengo cinco duros, pero tengo cicatrices, ya no
corro por la plaza, pero sé dónde están mis
raíces, ya no espero que la suerte venga y
llame a mi puerta, si la vida se complica,
yo la miro de frente abierta. Me busqué la
vida solo, me gané cada peldaño, aprendí de los
errores, de la prisa y del engaño, no presumo
de victoria, pero sé lo que he aguantado, y
por eso cuando caigo ya no caigo derrotado. Fui
niño de recreativos, hoy controlo la partida, antes jugaba
a tener vidas, hoy defiendo la mía, si me
pierdo me pregunto, si me rompo me reparo, porque
todo lo que soy viene de lo que he
pasado. Ahora mando yo, llevo yo los mandos, si
la vida aprieta fuerte, ya no bajo la mirada.
Ahora mando yo, con el niño que fui al
lado, antes jugaba a tener vidas, hoy peleo por
lo ganado. Ahora mando yo, sin olvidarme de quién
era, con mi infancia en los bolsillos y mis
heridas por bandera. Ahora mando yo, aunque me tiemble
la voz, si la vida me dio golpes, yo
los convierto en canción.